FREE TOUR ESTRASBURGO EN ESPAÑOL

Free Tour Estrasburgo

En nuestro Freetour Estrasburgo te llevaremos de recorrido por la historia del centro de la ciudad, actividad indispensable y que deberías hacer nada más llegar a Estrasburgo. Empezaremos desde la Catedral con una pequeña introducción de la ciudad, para posteriormente adentrarnos en el Casco Histórico y así poder contar la extensa historia, conocer la curiosa mezcla arquitectónica medio francesa y alemana, explicaremos los principales monumentos y puntos de interés ,además de anécdotas y detalles curiosos tan característicos en estos tours a pie.

¿Qué veremos en este Tour Gratis Estrasburgo? Catedral, centro histórico, la petite France, Puentes Cubiertos, Place Gutenberg, Place Kléber, y mucho más. ¿Te animas a conocer Estrasburgo de la mejor forma?  Nos vemos pronto, À bientôt!

Duración: 2:00h

Horario: diario a las 18:00h

y sábados y domingos también a las 10:00h

En diciembre también los viernes a las 14:30h.

Precio: libre

  • En la reserva te enviaremos todos los datos necesarios, como punto de encuentro, empresa, mail...
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¿Qué saber antes de viajar a Estrasburgo?

Estrasburgo, es una ciudad francesa nombrada como capital del departamento del Bajo Rin. Esta área metropolitana cuenta con más de un millón de habitantes situándose como uno de los núcleos urbanos más grandes de Francia, además, se ha configurado como uno de los puertos de mayor importancia sobre el río Rin, el más transitado del mundo.

Según cuenta la leyenda, Estrasburgo fue fundada por Trebeta, hijo de la legendaria Semíramis de Babilonia. Las investigaciones arqueológicas que se han realizado en este territorio señalan que la ciudad es de origen romano y fecha su origen en el año 12 a.C. por el general Druso el Mayor. Fue bautizada como Argentoratum y se convirtió en el centro militar, administrativo y económico de la región alrededor del siglo III.

Aunque durante algunos siglos esta ciudad estuvo bajo la influencia del reino germano fue en el siglo XVII cuando Estrasburgo se anexionó a Francia y asentó las bases de lo que la ciudad es hoy día, un gran centro cultural y económico del país.

Denominado como la Gran Isla, su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1988 y recibe visitas de turistas de todas partes del mundo durante todo el año, convirtiéndose así en uno de los lugares más señalados dentro del turismo del país.

Si has decidido visitar Estrasburgo y te preguntas qué hacer o qué ver en la ciudad durante tu estancia, no pueden faltar en tu visita paradas tan destacadas como la Catedral de la ciudad. Realizada en piedra arenisca, contiene un reloj astronómico muy conocido en todo el mundo, se trata de la cuarta iglesia más alta del mundo. Debes anotar, además, la Iglesia de San Esteban, la Iglesia de Santo Tomás, la Iglesia de San Pedro el Joven, en estilo gótico o la Iglesia de San Pedro el Viejo, neogótica convertida en santuario para obras talladas en madera que datan del siglo XV, todas ellas son auténticas joyas de la arquitectura estrasburguesa.

Su paisaje urbano es una postal al aire libre. Sus edificios construidos en madera en blanco y negro, hacen del paisaje una sinfonía de colores y una visita de lo más mágica.

Pasea por sus calles medievales como la rue Mercière, la rue des dentelles, rue du Bain aux plantes, rue des Juifs, rue des Frères, rue des Tonneliers, rue du Maroquin, o la Grand rue. Sus plazas más significativas y en las que debes sentarte a descansar y disfrutar del entorno son la Place de la Cathédrale, Place du Marché Gayot, Place Saint-Etienne, Place du Marché aux Cochons de Lait y Place Benjamin Zix. ¡No pueden faltar en tu visita!

La plaza más grande de todo el centro de la ciudad es la Place Kléber. Esta se encuentra situada en pleno corazón de la zona comercial de la ciudad. Recibe su nombre del general Jean Baptiste Kléber, nacido en la ciudad en el año 1753. Es por eso que en esta plaza se encuentra una estatua de Kléber, donde descansan los restos del general.

Otro de los lugares de interés que no pueden faltar durante tu visita es la Iglesia ortodoxa de San Jorge. Esta ciudad ofrece edificios eclécticos en los distritos que aún guardan la esencia alemana y esta iglesia es un gran ejemplo de ello.

Una visita que no te puedes perder es la del Palacio del Rhin, anterior palacio imperial, el edificio más criticado de toda la ciudad. Ejemplifica a la perfección la gran escala y fuerza estilística del periodo alemán y se ha convertido a día de hoy en uno de los edificios más destacados de Estrasburgo. No olvides incluir en tu lista a los dos edificios más ornamentados de esta época el École internationale des Pontonniers y la École des Arts décoratifs con su hermosa fachada decorada de ladrillos pintados y tallas de madera.

La plaza más grande de todo el centro de la ciudad es la Place Kléber. Esta se encuentra situada en pleno corazón de la zona comercial de la ciudad. Recibe su nombre del general Jean Baptiste Kléber, nacido en la ciudad en el año 1753. Es por eso que en esta plaza se encuentra una estatua de Kléber, donde descansan los restos del general.

Otro de los lugares de interés que no pueden faltar durante tu visita es la Iglesia ortodoxa de San Jorge. Esta ciudad ofrece edificios eclécticos en los distritos que aún guardan la esencia alemana y esta iglesia es un gran ejemplo de ello.

Una visita que no te puedes perder es la del Palacio del Rhin, anterior palacio imperial, el edificio más criticado de toda la ciudad. Ejemplifica a la perfección la gran escala y fuerza estilística del periodo alemán y se ha convertido a día de hoy en uno de los edificios más destacados de Estrasburgo. No olvides incluir en tu lista a los dos edificios más ornamentados de esta época el École internationale des Pontonniers y la École des Arts décoratifs con su hermosa fachada decorada de ladrillos pintados y tallas de madera.

Estrasburgo cuenta, además, con numerosos puentes entre los que destacan su famoso puente medieval, el Ponts Couverts, sus cuatro torres lo convierten en uno de los puentes más bellos del mundo. Cerca del mismo se encuentran las fortificaciones Vauban del siglo XVII y los puentes de la Fonderie y d’Auvergne.

Si te interesa conocer más a fondo la cultura, la historia y el arte de esta apasionante ciudad no puede faltar en tu lista de paradas sus sorprendentes museos. Comienza tu visita cultural por el museo de historia de la ciudad de Estrasburgo, instalado en las antiguas carnicerías data del año 1587. Este museo invita a recorrer un plano de la ciudad de 1727 que evoca su historia en tres grandes capítulos para que comprenderla sea mucho más fácil para el visitante. Continua por el museo Alsaciano, museo de arte popular el cual se encuentra establecido en la antiguas residencias de la ciudad. En el se pueden contemplar muebles, trajes, cerámica, juguetes e imágenes religiosas de la vida alsaciana tradicional y empaparse así de la cultura de esta metrópolis. Otra de las grandes visitas es, sin duda, el museo de bellas artes. Situado en el primer piso del Palacio Rohan, acoge gran parte de la historia de la pintura de la Europa medieval, entre muchas otras obras de arte con artistas tan destacados como Botticelli, Rafael, El Greco, Rubens, Van Dyck, Champaigne, Goya, Courbet o Henner, entre otros.

Si necesitas reponer fuerzas durante este vibrante viaje una buena forma es probando sus platos más típicos. Su influencia alemana y su tradición francesa han dado como resultado grandes platos como el choucrute, un bocado preparado a base de col en salmuera que hace las delicias de los paladares más exigentes. La backeoffe, un plato cocinado a base de tres tipos de carne diferente acompañadas de patatas cocidas y vino blanco. Prueba el spaetzle, una pasta casera con un sabor deslicioso. Los bretzel, una masa salada famosos mundialmente son uno de los tentempiés más sabrosos que encontrarás en la ciudad. No dejes fuera la knack, una típica salchicha de la región o el roïgebradeldi, unas ricas patatas con cebolla y tocino que están ¡para chuparse los dedos!

Como ves son muchas las cosas que harán que tu estancia en la ciudad se convierta en un magnífico recuerdo. Abre bien los ojos durante tu visita y no dejes escapar ni un solo detalle ya que Estrasburgo es una ciudad para disfrutar con los cinco sentidos.